El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel ‘Tucho’ Fernández, brindó detalles de cómo fue su designación al frente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF). El enviado especial del Papa Francisco, su nuevo rol y la llegada de su sucesor.
"No estaba tan contento porque lo que uno tiene en la cabeza sobre este Dicasterio es un poco oscuro”, confesó Fernández sobre el espacio que le encomendó conducir el Sumo Pontífice. En la antigüedad, ese Dicasterio era conocido como el "brazo de hierro" del Papa, era la llamada Santa Inquisición o el Santo Oficio que perseguía a brujas y herejes, utilizando métodos como la toratura.
El obispo platense comentó que su primera respuesta a Francisco fue negativa y que, uno de los argumentos, fue que no quería abordar los caso de abusos sexuales que se investigan en el Vaticano. Finalmente, el oriundo de Córdoba cambió su decisión tras una particular maniobra del Pontífice. “Mandó a un íntimo amigo a convencerme y le dije que sí”, dijo en declaraciones a 221 Radio.
Al ser consultado sobre su sucesor, Victor Manuel Fernández manifestó que hay carpetas con información de "posibles obispos" que podrían sucederlo al frente de la Iglesia platense y anticipó que él ya dejó un nombre para que ocupe su sillón. "Yo di mi opinión, el voto es reservado", enfatizó. Además, remarcó que a partir de que se conozca a su su reemplazante, comenzará el periodo de transición: "Tendríamos que sentarnos, deberíamos hacer una transición, por lo menos para contarle, después él hará lo que le parezca. Yo tengo que darle esa información".